La reciente dimisión de Mons. Dominique Rey como obispo de Fréjus-Toulon, tras una «invitación» del Papa Francisco, vuelve a encender las alarmas sobre cómo se trata a los obispos en la Iglesia de hoy.
¿Sucesores de los Apóstoles? ¿Pastores de almas? Más bien parecen funcionarios temporales, sujetos a la «visión del momento» del pontífice de turno. Esto, por supuesto, si esa visión incluye suficiente progresismo, ecología integral o, quién sabe, una pizca de simpatía marxista.
Ser obispo no es lo mismo que ser embajador del Vaticano ni ministro de algún extraño «gabinete espiritual» romano. Es una vocación divina, un encargo recibido del Espíritu Santo y arraigado en la sucesión apostólica. Pero últimamente parece que Roma, más que ser la roca de Pedro, se ha convertido en un tablero de ajedrez donde los obispos son movidos, eliminados o «promovidos»…
Autor: Aurora Buendía
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…



















