(ZENIT Noticias / Roma, 02.11.2024).- El 2 de noviembre, el Papa Francisco dirigió una solemne liturgia en el cementerio Laurentino de Roma, en conmemoración del Día de los Difuntos. A su llegada, su primera parada fue el “Jardín de los Ángeles”, una pequeña sección dedicada a los niños que fallecieron antes de nacer. Mientras el Papa se movía en silencio entre las lápidas adornadas con juguetes y figuras de ángeles, hizo una pausa para una oración silenciosa. Fue recibido por el padre de uno de los niños, Stefano, quien compartió un momento de dolor y esperanza con el Papa, simbolizando el dolor tranquilo y compartido que impregna este lugar sagrado.

A diferencia de las liturgias tradicionales, el Papa Francisco decidió no dar una homilía. En cambio, observó un momento de meditación silenciosa, reflexionando sobre la fragilidad y brevedad de la vida terrenal,…
Autor: Redacción Zenit
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo es un pecado que puede manifestarse de diversas formas y llevarnos por un camino de autodestrucción espiritual. Continúa leyendo este artñiculo para conocer cuales son los pasos que…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…



















