La restauración de Notre-Dame tras el devastador incendio de 2019 ha sido un milagro arquitectónico y técnico. En una época donde el pragmatismo suele ganar la batalla al respeto por la historia, ver cómo los trabajos se han mantenido fieles al plano original de Viollet-le-Duc es un motivo de esperanza.
Las agujas, las bóvedas y los rosetones han recuperado su gloria, recordándonos que esta catedral no es solo un edificio, sino un testigo vivo de la fe y la cultura de Europa. Sin embargo, entre tanta fidelidad y esmero, el nuevo altar se alza como un contraste perturbador, una nota discordante en una sinfonía que parecía perfecta.
Por un lado, la restauración nos muestra lo que se puede lograr cuando se respeta el pasado. Cada piedra, cada vitral ha sido tratado con la reverencia que merece un símbolo de la trascendencia. El equipo de restauradores comprendió que…
Autor: Jaime Gurpegui
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…



















