El terrible enfrentamiento entre la envidia y la contemplación de lo superior. El demonio puede hoy perder muchas partidas.

Redacción (04/11/2022 17:31, Gaudium Press) Admirar, mirar hacia algo que se reconoce como superior, como especialmente bello o bueno, deleitarse en esa contemplación. Quién no ha sentido ese dulce y casto placer, aunque fuera en la lejana e inocente infancia.
Es el vuelo raudo y brillante de un colibrí, o la solemnidad del paso y el imponente rugido de un león. Serán los trazos de una artística catedral, o unas verdes y tapizadas colinas, o aquel hombre con esa inteligencia particularmente brillante: todo esto puede causar y debe causar admiración, y muchas veces nos la causó.
Pero personalmente recibí una no agradable y clarificante sorpresa cuando un día el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira nos recordó el aforismo de Bossuet, de que la envidia –…
Autor: Saúl Castiblanco

Continuar leyendo en: es.gaudiumpress.org
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos cuantos hábitos espirituales que necesitamos conocer para tener una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este…
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















