Hoy se habla mucho de los derechos humanos, y los defendemos con decisión, por estar convencidos de que nos pertenecen por naturaleza. Hablamos de “mi vida” y de “mis derechos”. De mi vida ya hemos visto que no es tan mía como me puede parecer. Debemos precisar bien las cosas.
Ahora me propongo meditar sobre “mis derechos”. Bien haremos en volver sobre esta cuestión y analizarla con una mirada profunda, a fin de evitar errores graves. No olvidemos que los errores cometidos contra los fundamentos de la vida se pagan muy caros.
Durante siglos hubo personas que se creían dotadas del derecho de poseer personas en condición de esclavas. Posiblemente tenían ciertos conocimientos y se consideraban personas «cultas». Esa dosis de cultura les permitió llevar una vida desahogada, pero su dosis de «cultura» no fue suficiente para descubrir la inhumanidad de la esclavitud….
Autor: Alfonso López Quintás
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