María Jesús era más niña que todos los niños juntos. En aquella parroquia de barrio se desvivía por aprender desde una ingenuidad que no superó su mente infantil a pesar de sus años, un matrimonio más o menos bien avenido y unos hijos que ya hacían su vida.
De vez en cuando conseguíamos que se acercara por la parroquia un biblista de reconocido prestigio que nos ayudara a comprender mejor la Palabra y aportara alguna cosa para mejos entender sobre todo los evangelios. Tampoco era cosa de mayor profundidad.
María Jesús no se perdía una. Con gran interés y sin miedo a expresar claramente sus opiniones, descubrimientos y conclusiones desde lo aprendido de niña. Aprendido o similar, que tampoco vamos a entrar en detalles.
Autor: Jorge González Guadalix
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo es un pecado que puede manifestarse de diversas formas y llevarnos por un camino de autodestrucción espiritual. Continúa leyendo este artñiculo para conocer cuales son los pasos que…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















