Quien se depara por vez primera con las palabras de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego, no puede dejar de conmoverse con la dulzura con la que la Madre de Dios lo trata.

Redacción (12/12/2024, Gaudium Press) Quien se depara por vez primera con las palabras de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego, no puede dejar de conmoverse con la dulzura con la que la Madre de Dios lo trata.
Nuestra Señora, en la primera aparición del 9 de diciembre de 1531, va hasta él y lo llama diciendo: “Juanito, Juan Dieguito («Juantzin, Juan Diegotzin»)”. Luego lo trata de hijito pequeño: “Juanito, el más pequeño de mis hijos, ¿adónde vas?”.
Después, –tras anunciarle que es “la siempre Virgen Santa María” y expresar su deseo de que ahí en el Tepeyac se erija un templo en el que se la venere– se le anuncia como “vuestra piadosa madre”. En ese templo Ella quiere…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …



















