Por: Pilar Abellán OV
Lorenzo Alcina tituló su importante artículo publicado en la revista Yermo en 1964 “Fray Lope de Olmedo y su discutida obra monástica”. Ya hemos visto que fue discutido por sus muchos detractores tanto él como su proyecto monástico.
El caso es que parece ser un caso común en las fundaciones religiosas de un fundador de gran carisma y observancia, tras la muerte del cual es difícil que otra persona de igual fuerza tome el relevo. Lo mismo, de hecho, que ocurrió con el monasterio masculino de san Jerónimo en Belén, del cual, tras la muerte de Jerónimo en el año 419 ó 420, sólo conocemos a un sucesor, San Eusebio de Cremona. Por eso las recomendaciones de fray Lope de Olmedo a sus monjes en su lecho de muerte sobre el futuro de su orden resultaron proféticas: “encargando a sus conciencias la observancia de la Regla y de las Constituciones, de…
Autor: INFOVATICANA
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