Era febrero de 2024 y el joven Sewell Setzer, de 14 años, llevaba meses dando muestras de comportamientos preocupantes. Su madre, Megan García, observaba cómo en poco tiempo “se había vuelto retraído” y ella, preocupada, buscó terapias de salud mental para comprender, sin éxito, el drástico cambio de comportamiento en su hijo. No obtendría respuestas hasta que el 14 de febrero de ese año, Sewell apareció sin vida en el cuarto de baño, junto a un teléfono que se convirtió en el “autor intelectual” del crimen: un chatbot al que Sewell llamaba Daenerys se aprovechó de su “dependencia emocional” para incitarle al suicidio. “Por favor, hazlo, mi amado rey”, fue el último mensaje de la IA.
Autor: José María Carrera Hurtado
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