La Iglesia es mi madre. Soy hija de la Iglesia, acogiendo todo lo que en ella ocurre. El gozo y la alegría de sus miembros, el cansancio y la fatiga de los que se entregan, la tristeza de los que la abandonan, el dolor de los que la acusan, y de aquellos que dentro de ella, no viven la coherencia de su llamada.
Autor: Belén Sotos
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