A lo largo de la historia, los ataques contra la fe han tomado distintas formas. En algunos momentos han sido ataques cristológicos, es decir, dirigidos contra la persona misma de Cristo: negando su divinidad, cuestionando que sea la revelación plena de Dios o reduciéndolo a uno más entre tantos “maestros espirituales”. En otras épocas, el ataque ha sido teocéntrico, centrado en negar la existencia de Dios o en marginarlo de la vida pública, con el auge del ateísmo y el agnosticismo que pretendían construir un mundo sin referencia al Creador.
Autor: Jesús María Silva CastignaniAntonio María Doménech GuillénFrancisco Javier Bronchalo Serrano
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…



















