Hay días que parece que no pueden estar mejor preparados. Cuando uno lo descubre se da cuenta y reconoce que no hay duda alguna para afirmar que la providencia divina siempre nos sorprende. Vivimos momentos de nuestra existencia que nos desconciertan porque se manifiesta de tal manera el poder de Dios y sobre todo su amor a los hombres, que uno no puede dejar de levantar la mirada al cielo y dar muchas gracias a Dios. Gracias a Dios y también a los santos que ha puesto en nuestro camino. Pues bien, uno de esos días de asombro y gratitud plena es el pasado 17 de mayo.
Autor: Rafael Pascual Elías OCD
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…



















