Un hombre maduro es aquel capaz de, con su inteligencia, voluntad y sensibilidad, producir cosas más excelentes.
Foto: Esperanza Doronila/ Unsplash
Redacción (22/04/2024, Gaudium Press) Muchos han tenido la experiencia –ciertamente nada agradable– de saborear una fruta aún verde. El color indefinido, la consistencia cuestionable y el sabor amargo bien pueden caracterizar esta sensación. De hecho, todo el atractivo de la piel, el jugo de la pulpa, la riqueza de la semilla y, por supuesto, el sabor, sólo se materializan cuando el fruto está completamente maduro y, por tanto, cuando ha desarrollado todo lo que contiene.
Sin embargo, no es posible que la fruta madure sin pasar por el sol, la lluvia, el viento y diversos tipos de clima natural.
Ahora bien, con el hombre ocurre algo parecido: entre la fruta inmaduro y la poca experiencia de niños y jóvenes, y el fruto maduro y…
Autor: Saúl Castiblanco
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…


















