Hoy hemos asistido, una vez más, a una escena que debería revolver las entrañas de cualquier ser humano con un mínimo de decencia. Jesús Poveda, médico, activista y defensor incansable de la vida, ha sido arrastrado y detenido ante el abortorio Dátor de Madrid por ejercer su derecho pacífico a protestar contra el asesinato sistemático de bebés.
Su crimen: sentarse en la puerta del centro, un gesto simbólico, silencioso, que en cualquier otra circunstancia habría sido considerado heroico.
La escena, capturada en imágenes que ya circulan por las redes sociales, es desgarradora. Vemos a un hombre mayor, cargado de convicciones, siendo levantado por varios agentes de policía como si fuera un delincuente peligroso. Mientras tanto, los verdaderos verdugos, aquellos que cobran por terminar con vidas humanas indefensas, permanecen dentro, protegidos por el sistema, amparados…
Autor: Jaime Gurpegui
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age), se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…


















