Cuando Anna Carter rememora sus 5 años, admite que por su mente pasan imágenes tan dispares como ella misma yendo a misa, jugando con barbies y coches o junto a una serie de amistades que no tardaron en volverse «anormalmente físicas«, teniendo en cuenta su temprana edad.
Era pronto para que pudiese tomar decisiones conscientes, pero eso no la impidió tener una percepción distorsionada de la sexualidad que la llevaría a la atracción por otras chicas. Solo tras encontrarse a sí misma -o como dice, «tras ser encontrada»- podría vivir su acorde a su fe y, con ella, ayudar a otros en su situación.
Tal y como cuenta Carter en la página de Eden Inivitation, apostolado fundado por ella misma para el acompañamiento a personas homosexuales y con otras tendencias del acrónimo «LGBTQ», en algún caso se enamoró de otro chico al empezar la Secundaria, pero con quien quería estar…
Autor: José María Carrera
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…



















