Vemos a veces a curas o religiosas haciendo el tonto en redes. Bailes, poses, frases que buscan “likes”. En seguida surge la crítica fácil: “qué ridículo”. Yo mismo he hablado de los peligros y la confusión que crea el mostrarnos así en redes, y así lo mantengo. Pero, ¿y si detrás hubiera algo más profundo? ¿Y si no todo es vanidad superficial? Detrás puede haber el grito de alguien que pide ayuda. Estos gestos pueden estar revelando un corazón herido que busca aprobación a toda costa. El narcisismo siempre viene a ser un disfraz, una máscara encima de la carencia afectiva.
Autor: Francisco Javier Bronchalo
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…



















