En el Evangelio de hoy, miércoles, 4 de marzo (Mt 20,17-28), Jesús nos invita a subir a Jerusalén y dar la vida con él. Nos asocia a su sufrimiento para que este tenga sentido. El amor de Dios entra en las zonas más oscuras de nuestra vida para iluminarla, para que sepamos abrazar aquello que nos aterra y – convertido en luz – tenga una eficacia salvadora para el mundo. En este vídeo te lo explico todo.
Autor: Valentín A. Lara
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