Una y otra vez, cuando a los sociólogos cristianos les preguntan qué puede hacer un cristiano para salvar el mundo, mejorar la sociedad o ayudar a la Iglesia, su respuesta es: ante todo, cásate, ten hijos, edúcalos bien.
Las tres cosas son cada vez un poco más difíciles en nuestros días.
En las culturas tradicionales, los hijos crecían trabajando con su padre, bien en el campo o en un taller, como Jesús aprendió a trabajar en el taller de San José, que además debía estar en casa o muy cerca. Había cercanía física y los niños aprendían tal como la naturaleza les ha programado: mirando e imitando al adulto. Siempre se podía hacer un alto en la tarea para hablar.
Sin embargo, en nuestra época los padres trabajan lejos de los hijos, y además trabajan muchas horas. Sin que haya ningún divorcio por medio, un adulto puede ser «padre ausente» simplemente porque…
Autor: Pablo J. Ginés
Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…



















