El pasaje del Evangelio de San Mateo que nos narra la adoración de los Magos no puede ser más sucinto y brumoso: no nos revela sus nombres, tampoco nos dice cuántos eran, ni especifica su procedencia. Ha sido la imaginación popular, convertida en tradición viva, la que ha ido dando forma a las figuras de Melchor, Gaspar y Baltasar. Seguramente perteneciesen a la casta sacerdotal; pero la imaginación popular los ha convertido en reyes, porque los españoles que no nos avergonzamos de serlo, cuando necesitamos imaginar a personas investidas de la máxima dignidad, las imaginamos con la testa coronada; y necesitamos que esas testas coronadas reconozcan un poder superior al suyo (un poder divino que, paradójicamente, adopta una apariencia frágil).
Entre todas las enseñanzas jugosas que nos ofrece la narración de San Mateo me quedo, sin duda, con ese pasaje en el que Herodes…
Autor: Juan Manuel de Prada
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