México, 1 de julio de 1926: los católicos y la Iglesia están bajo una persecución creciente. La Ley Calles, promulgada dos semanas antes por el presidente Plutarco Elías, comenzaba a hacer duros estragos en la vida religiosa del país, pero los católicos, ya organizados, querían agotar la resistencia pacífica antes de alzarse en armas. Fue entonces cuando el beato y mártir Anacleto González Flores jugó una de sus últimas cartas en una guerra a punto de ser declarada: el boicot.
El primero de julio, los globos que ascendieron por el cielo de la ciudad de México fueron la señal acordada para dar comienzo a la ofensiva económica. Desde ese momento, buena parte de la convencida mayoría católica del país siguió a sus sacerdotes en una maniobra que pretendía exigir al gobierno la derogación de las medidas contrarias a la Iglesia a través de la asfixia económica.
Autor: José María Carrera
Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…



















