El obispo de Verona, Domenico Pompili, agradeció a Francisco las horas pasadas a lo largo del sábado en la ciudad de Verona, que concluyeron en el estadio Bentegodi con la misa concelebrada de la Víspera de Pentecostés.
Naturalmente, el Espíritu Santo fue el protagonista de la homilía, del mismo modo que «es el protagonista de nuestra vida», porque «es el que nos ayuda a ir adelante, a desarrollar nuestra vida cristiana». Todos los hemos recibido en el Bautismo y en la Confirmación, pero también lo llevamos dentro de nosotros: «¿Le escuchamos? ¿O para mí no existe el Espíritu Santo?», se preguntó.
Francisco quiso remarcar la idea del cambio que el Espíritu Santo introduce en nuestra alma poniendo como ejemplo a los apóstoles el día en el que descendió sobre ellos: «Tenían miedo, las puertas cerradas… Vino el Espíritu Santo y cambió su corazón, salieron a…
Autor: Jesús M.C.
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















