Mientras siete obispos norteamericanos, con valentía evangélica, se han atrevido a decirle al cardenal Cupich lo que todo católico de a pie siente –que homenajear a un político abortista es un escándalo y una traición a los no nacidos–, llega el Papa de la “unidad” y, con gesto paternal, los desautoriza a todos en nombre de la famosa “manta sin costuras”.
Una teoría diseñada para diluir el aborto
La consistent ethic of life del cardenal Bernardin, convertida en dogma por Cupich y ahora refrendada desde Roma, funciona como un detergente moral: mete en la misma lavadora aborto, inmigración, pena de muerte, pobreza y cambio climático… y al final todos salen con el mismo color. El aborto, crimen abominable en el centro de la cultura de la muerte, queda relativizado como un “tema más” en el catálogo de preocupaciones sociales.
Es la coartada perfecta para…
Autor: Carlos Balén
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















