No me andaré con rodeos: he conocido curas pedófilos y curas mujeriegos. Imagino que las orgías con bebés, niñas, niños, sangre y vísceras de los iluminados de las logias, de las fraternidades de los huesos y las calaveras, de los plutócratas del poder y las élites del cine y la alta política, de los Epstein, de los Stendhal, de los Marat y de Hunter, imagino que eso no es pecado, ni siquiera es malo: es el camino hacia la salvación de los gigantes infernales: llegar al fondo del pecado pecando, y no amando como Cristo.
Autor: Francisco Segarra
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…



















