Hay evangelios que no se leen: te atraviesan como un rayo inesperado. Versos que no se escuchan: te desgarran por dentro y te obligan a detenerte. El de hoy —“Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré” (Mt 11,28)— no es una frase bonita para tarjetas; es un grito divino que sacude el alma, una promesa radical que desafía nuestro orgullo y una invitación urgente para quienes ya no pueden más. Para los que se levantan con el corazón agotado. Para quienes ocultan su cansancio detrás de sonrisas forzadas. Para quienes caminan mientras sienten que se deshacen por dentro.
Autor: Matilde Latorre de Silva
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ó ¿Todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es una cuestión que…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Los hallazgos científicos que sugieren su autenticidad como reliquia de la Sábana Santa de Turín
Los partidos políticos españoles no quieren a los provida cerca de los abortorios. Les hemos hecho daño y van a por nosotros….seguir leyendo


















