Una mujer católica, en la treintena y con ganas reales de formar una familia, se enfrenta a una duda nada sencilla: ama a un buen hombre que no comparte su fe. Él no se opone, pero tampoco acompaña. Con el reloj biológico apretando y el mundo de las citas siendo un campo minado, surge la gran pregunta: ¿hasta qué punto la diferencia de creencias es un obstáculo real para el matrimonio y la educación de los hijos?
Autor: Religión en Libertad
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
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