En todas las fases de decadencia política, mientras los pueblos se deslizan por el sumidero de la Historia, triunfan los demagogos. Así está ocurriendo en el penoso crepúsculo de las democracias occidentales; y tal vez España sea el lugar donde más palpablemente se percibe este proceso.
A simple vista, los demagogos parecen hombres flojos y acomodaticios, chisgarabises de los que los pueblos se pueden librar fácilmente; pero, precisamente porque florecen en tiempos de decadencia, cuando las resistencias declinan y las sociedades están inmersas en un proceso de descomposición (entre otras razones, porque los demagogos se han encargado de promoverlo y acelerarlo), acaban imponiéndose. En el demagogo brilla, sobre todas sus lacras personales, su propensión a la mentira. El demagogo es un hombre intrínsecamente embustero (aunque, desde luego, una vez descubierto, podrá decir…
Autor: Juan Manuel de Prada

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos cuantos hábitos espirituales que necesitamos conocer para tener una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este…



















