Los sermones de San Bernardo de Claraval (1090-1153) sobre los doce grados de la humildad de San Benito de Nursia (480-547) gustaron tanto a Geofredo de la Roche, entonces abad de Fontenay, que le pidió que los pusiera por escrito. El resultado fue su primera obra publicada, el Tratado sobre los grados de humildad y orgullo, compuesta en torno a 1121. Los grados del orgullo debían resaltar los grados de su virtud contraria, lo que el santo hizo introduciendo en el texto algunas dosis de mordacidad y humor.
Autor: C.L. / ReL
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