Estar emparentado con Jesús sería, según nuestro criterio, un honor incomparable. Para el Hijo de Dios, por el contrario, lo más importante es hacer la voluntad del Padre Celestial, colocándolo en el centro de nuestra vida.

Redacción (09/06/2024, Gaudium Press) Cuando meditamos sobre los misterios de la vida de Nuestro Señor, nuestra imaginación es solicitada de manera especial cuando nos detenemos en los años que transcurrieron durante el apagamiento de Nazaret, contemplando esos caminos que en tantas ocasiones Él recorrió; ese panorama con el monte Tabor al fondo y la llanura que se extiende hasta el mar innumerables veces vista por Él; aquella casa en la que habitó desde su regreso de Egipto, tan humilde, pero tan impregnada de la presencia sobrenatural… Allí vivió en un ambiente de pobreza y de olvido, pero de grandeza, de amor, de paz, de descanso suave, y al…
Autor: Saúl Castiblanco
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo es un pecado que puede manifestarse de diversas formas y llevarnos por un camino de autodestrucción espiritual. Continúa leyendo este artñiculo para conocer cuales son los pasos que…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…



















