Autor: Juan Cadarso
Un viejo dicho asegura que nadie es profeta en su tierra. Algo que puede ser verdad, si tenemos en cuenta lo que le ocurrió al propio Cristo.
Transmitir ideas rompedoras a personas que le han visto a uno crecer es, a menudo, muy complicado. Ellos conocen los defectos personales, saben cuál es la trayectoria vital, y puede que anden con más suspicacias. Sin embargo, el mandato evangélico es claro y no renuncia a predicar «a propios y a extraños».
Para hablar de fe a los conocidos y no fracasar en el intento es importante saber antes algunas cosas. La divulgadora Kendra Von Esh enumera en Catholic Stand una serie de puntos para que los más cercanos no echen a correr cuando se pronuncia la palabra Dios.
Saber de dónde parte cada uno
Kendra empieza su artículo asegurando que la fe es un regalo y por ello se debe conocer muy bien en qué punto del camino se encuentra cada uno.
La…
Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…



















