Por: Ariel Beramendi
(ZENIT Noticias / Roma, 04.04.2023).- El pasado domingo 2 de abril por la mañana, la centenaria Plaza San Pedro, una vez más, se vistió de gala para dar inicio a la Semana Santa. La misa fue presidida por el Papa Francisco. La jornada primaveral inició con una mañana soleada acariciando los rostros y las palmas de los peregrinos. Al terminar la misa, muchos jóvenes corrían de una esquina a otra, dentro de los rediles formados por vallas de madera, en busca de la foto perfecta. Mientras Francisco, con el rostro cansado pero sonriente, era transportado por el papamóvil.
Horas después, el cielo dominical se ensombreció y una tormenta de granizo castigó a los transeúntes de la ciudad romana que, desprevenidos, buscaban un cobijo de las piedrecillas de hielo que rabiosas lastimaban todo lo que tocaban.
Fue una jornada que nos enseñó que todo puede…
Autor: Redacción Zenit

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