«El día antes de cumplir los 8 años vi a mi padre matar a mi madre», así de impactante comienza el testimonio del sacerdote Joseph Lebèze en LaVie. «Gracias a la misericordia de Dios», el francés pudo perdonar, bautizarse y llegar a ordenarse como cura.
«Fue como la pantalla del hospital cuando una persona está a punto de morir: de repente la fluctuación cesa y da paso al silencio. Esto es lo que experimenté. Mi vida se detuvo. Me pusieron en una familia de acogida que no me quería. Lo más duro es el desamor, es horrible. Un niño, o un adulto, que no sonríe, con quien nadie habla, se está muriendo él solo», relata el sacerdote.
Caída a los infiernos
Esta falta de cariño de la que habla le hizo ponerse una coraza. «Perdí mi humanidad al tratar de ocultar a los demás que no me encontraba bien. Era una lucha constante: tenía que demostrar a esta familia que yo era…
Autor: ReL
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo es un pecado que puede manifestarse de diversas formas y llevarnos por un camino de autodestrucción espiritual. Continúa leyendo este artñiculo para conocer cuales son los pasos que…



















