Cortesía de la edición española de Magníficat
Por David Amado Fernández
Hoy fijamos nuestra mirada en la cruz, porque en ella estuvo clavado nuestro Salvador. En nuestro tiempo es un mensaje no solo difícil de comprender, sino también de aceptar. ¿A quién puede interesarle un Dios que se deja maltratar de esa manera?; ¿es esa su respuesta al mal que hay en el mundo? Y ¿qué tiene que ver la crucifixión y muerte de Jesús conmigo?
Para los creyentes, en palabras del papa Francisco, «la cruz es el sentido más grande del amor más grande, el amor con el que el Señor quiere abrazar nuestra vida». También Benedicto XVI animaba a contemplar a Jesús crucificado con una mirada profunda para, decía él, descubrir que la cruz es «el signo luminoso del amor, más aún, de la inmensidad del amor de Dios, de aquello que jamás habríamos podido pedir, imaginar o esperar». Y…
Autor: redaccioninfovaticana
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















