Hace unos días hablamos de la Edad de Oro del islam, de cómo la apertura hacia el conocimiento proveniente de otras culturas, como la griega, fue clave en el progreso de la sociedad islámica de los siglos VIII-XIII. Personajes como Al Juarismi y Al Kindi dejaron numerosos tratados de aritmética, geometría, geografía, astronomía, meteorología y medicina.
Otro grande fue Al-Farabi, autor de 117 obras científicas, filosóficas y sociológicas, e incluso sobre música. Después de él vino Avicena, cuyo Canon de la Medicina fue un referente durante siete siglos. Además, en su obra Kitab al-Shifa, Avicena desarrolló la tesis de Al-Farabi de que el principal tema de la metafísica de Aristóteles es el ser, y distingue entre el ser contingente y el necesario, lo cual será desarrollado en mayor profundidad por Santo Tomás de Aquino en sus vías para demostrar la existencia de…
Autor: Ciencia y fe en diálogo
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
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