Autor: Antonio R. Rubio Plo
Nada mejor que un domingo para ser admitido en la Iglesia católica. Esto es lo que le sucedió a Gilbert Keith Chesterton el 30 de julio de 1922 en Beaconsfield, una pequeña localidad a unos 40 kilómetros de Londres. El escritor vivía allí desde 1909, y en aquel 1922 había estrenado una nueva residencia, conocida con el nombre de Top Meadow. Fe católica, casa y libro. Tales fueron las novedades en la vida de Chesterton hace exactamente un siglo, pues, pasado el verano, se publicó su biografía de San Francisco de Asís, cuya sed de Dios no se apagó con la lectura del libro de la naturaleza y supo identificarse con un Dios hecho hombre por amor a los hombres.
El escritor no se adhirió al catolicismo en ninguna iglesia, sino en la habitación de un hotel con el techo de chapa ondulada y paredes de madera, utilizada habitualmente como sala de baile. En Beaconsfield no hubo ninguna iglesia…

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