Ayer cumplió sus ochenta años el cardenal Sarah. Qué cabeza provilegiada, cuánta fe, cuánto sentido común.
La solemnidad de la Santísima Trinidad es un ponerte delante de Dios mismo, adorar y admirarte de su amor. Y entonces recordé que apenas unos días antes había podido leer y saborear las palabras del cardenal Sarah en la presentación de su último libro y me dije: esto merece la pena que se lo cuente a mis feligreses. Dicho y hecho.
Quise destacar tres cosas:
1. La centralidad de la adoración en la vida cristiana. «La Iglesia es árida porque faltan adoradores. El mundo muere porque le faltan adoradores»
Decía yo a mis feligreses que la raiz de la crisis en la Iglesia está en que construimos templos y supuestas comunidades sin Dios. Qué poca adoración, qué poco se reza en nuestras iglesias. Llegamos a los templos alas celenbraciones, hablamos, nos…
Autor: Jorge González Guadalix
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…



















