Ayer cumplió sus ochenta años el cardenal Sarah. Qué cabeza provilegiada, cuánta fe, cuánto sentido común.
La solemnidad de la Santísima Trinidad es un ponerte delante de Dios mismo, adorar y admirarte de su amor. Y entonces recordé que apenas unos días antes había podido leer y saborear las palabras del cardenal Sarah en la presentación de su último libro y me dije: esto merece la pena que se lo cuente a mis feligreses. Dicho y hecho.
Quise destacar tres cosas:
1. La centralidad de la adoración en la vida cristiana. «La Iglesia es árida porque faltan adoradores. El mundo muere porque le faltan adoradores»
Decía yo a mis feligreses que la raiz de la crisis en la Iglesia está en que construimos templos y supuestas comunidades sin Dios. Qué poca adoración, qué poco se reza en nuestras iglesias. Llegamos a los templos alas celenbraciones, hablamos, nos…
Autor: Jorge González Guadalix
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ¿todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es un tema del que…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…



















