Autor: ReL
Corentin creció en una familia atea. Uno de sus hermanos era alcohólico, y el drama que esto supuso le hizo desarrollar «un odio por el ser humano«.
A los 14 años descubrió que era, según sus propias palabras, «muy abierto de espíritu». Investigó en internet y esto le llevó a concluir que tenía «un don para el magnetismo«, una práctica ocultista de sanación.
«Curaba» a sus allegados y a sí mismo y eso le alegraba: «Era feliz de poder servir a los demás, me sentía útil», confiesa.
El valor del agua bendita
Sin embargo, lo que le inquietaba e intrigaba de verdad era el más allá: «A los 24 años empecé a hacerles preguntas a mi mejor amigo, que era católico. ¿Qué hay después de la muerte? ¿Nos reencarnaremos? ¿Vagaremos por el mundo como espíritus?»
Su amigo le hablaba de Jesús, «de lo que hace por nosotros, de Su amor entregado al ser humano». Así que Corentin le pidió que le…

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …



















