
Ulán Bator – “La gente aquí es buena, la gente me quiere”. Así, en 2003, el padre Giorgio Marengo, entonces joven misionero de la Consolata, respondió al cardenal Crescenzio Sepe, entonces prefecto de la Congregación de Propaganda FIde, quien desde el Palacio Romano de Piazza di Spagna había ido a visitarlo a su iglesia en el sur de Mongolia, más allá del desierto de Gobi. El Prefecto le preguntaba por las razones de su opción misionera de vivir, tan joven, lejos de casa.
Hoy Giorgio Marengo es Prefecto Apostólico de Ulán Bator, la capital de Mongolia, y también es cardenal. El Cardenal Sepe, en el videorreportaje realizado para la Agencia Fides por Teresa Tseng Kuang yi , relata el encuentro con el joven misionero de la Consolata y todos los demás encuentros y sorpresas que guarda en el recuerdo de los dos…
Autor:
Continuar leyendo en: www.fides.org
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…


















