
Ulán Bator – “La gente aquí es buena, la gente me quiere”. Así, en 2003, el padre Giorgio Marengo, entonces joven misionero de la Consolata, respondió al cardenal Crescenzio Sepe, entonces prefecto de la Congregación de Propaganda FIde, quien desde el Palacio Romano de Piazza di Spagna había ido a visitarlo a su iglesia en el sur de Mongolia, más allá del desierto de Gobi. El Prefecto le preguntaba por las razones de su opción misionera de vivir, tan joven, lejos de casa.
Hoy Giorgio Marengo es Prefecto Apostólico de Ulán Bator, la capital de Mongolia, y también es cardenal. El Cardenal Sepe, en el videorreportaje realizado para la Agencia Fides por Teresa Tseng Kuang yi , relata el encuentro con el joven misionero de la Consolata y todos los demás encuentros y sorpresas que guarda en el recuerdo de los dos…
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