Si Dios es amor, Satanás encarna el odio, hacia el propio Dios y a toda la humanidad. Por ello, el diablo trabaja incansablemente para hacer tropezar y caer al hombre. Para ello, él y sus secuaces utilizan su inteligencia y su maldad, pues saben perfectamente cómo y dónde tentar para hacer pecar.
El demonio conoce las debilidades de cada hombre y ataca por estas rendijas, yendo al punto más débil de cada uno. Sin embargo, Dios no se ha quedado de brazos cruzados mientras atacan a sus hijos sino que ha dado a los creyentes una serie de armas para defenderse.
Para vencer a Satanás en la lucha diaria es importante conocer las argucias del enemigo, pero también las debilidades propias para protegerlas de las embestidas del príncipe de las tinieblas.
Para ello, el padre Ed Broom, oblato de la Virgen María, ofrece en Catholic Exchange cinco de las herramientas más comunes que…
Autor: Javier Lozano
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…


















