Somos tu porción, Señor, que arrebataste con tu espada y tu arco de la mano del amorreo. Espada tuya es tu lenguaje vivo y eficaz; arco tuyo tu encarnación. Somos, pues, tu parte y el pueblo de tu adquisición, que conquistaste con la palabra de la predicación y el misterio de la encarnación. (San Bernardo de Claraval, Sentencia 13)
***
«El imperio de Cristo se extiende no sólo sobre los pueblos católicos y sobre aquellos que habiendo recibido el bautismo pertenecen de derecho a la Iglesia, aunque el error los tenga extraviados o el cisma los separe de la caridad, sino que comprende también a cuantos no participan de la fe cristiana, de suerte que bajo la potestad de Jesús se halla todo el género humano» (León XIII, Enc. Annum sacrum)
***
Él es, en efecto, la fuente del bien público y privado. Fuera de Él no hay que buscar la salvación en…
Autor: Mª Virginia
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…



















