Cada 23 de septiembre la Iglesia recuerda a San Pío de Pietrelcina (1887-1968), conocido universalmente como el Padre Pío, uno de los santos más influyentes y queridos del siglo XX. Fraile capuchino italiano, fue elegido por Cristo para participar de manera singular en su Pasión a través de los estigmas, que llevó en sus manos, pies y costado durante medio siglo. Su vida estuvo marcada por la oración, el sufrimiento ofrecido y una entrega total al ministerio sacerdotal, sobre todo en el confesionario. Por eso, muchos lo llamaron con razón el “crucificado sin cruz”.
Nacido en Pietrelcina bajo el nombre de Francesco Forgione, desde niño experimentó una intensa cercanía con el Señor y con la Virgen María. A los quince años ingresó en el convento de los capuchinos y tomó el nombre de Pío, en honor al Papa San Pío V. Fue ordenado sacerdote en 1910 y, tras sobrellevar…
Autor: INFOVATICANA
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















