Cada año es más frecuente observar, después de la solemnidad de la Epifanía del Señor, como los dinteles o la parte superior de las puertas de las casas amanecen con una inscripción en tiza con números, cruces y letras. Se trata de una bendición con siglos de historia, cuyas raíces remotas se trasladan al Antiguo Testamento y con unos primeros relatos históricos que parecen encontrarse en el centro de Europa en torno al siglo XVIII. La bendición en cuestión es la que incluye las letras CMB separadas por cruces y con el año vigente comenzando y concluyendo la inscripción, que en el nuevo año resultaría así: 20+C+M+B+26.
Autor: ReL
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