En un mundo donde los desplazamientos para ir a misa pueden ser normalmente largos, donde la cultura dominante no es especialmente proclive a la introspección o al examen de conciencia o incluso por lo frenético del día a día, no es raro que tras la confesión surjan dudas, se recuerden faltas en las que no se había caído previamente o incluso se olvide de cumplir con la penitencia impuesta por el confesor.
Autor: Redacción ReL
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…



















