Pues sí, se puede lograr un juego perfecto mientras tengas Fe, así lo afirma Greg Zuerlein, el pateador de los Angeles Rams, quienes lamentablemente perdieron ante los New England Patriots en el 53º Super Bowl celebrado en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta (Georgia). Este evento es el más importante para el fútbol americano.

Si bien fueron derrotados 10 – 3 y fue calificada como la final más aburrida de la historia en este torneo, Zuerlein fue quien marcó esos 3 tantos con el segundo lanzamiento más largo en una Super Bowl: 53 yardas, logrando igualar el marcador.
Greg Zuerlein es un joven católico con mucha Fe de 31 años, nacido en Lincoln (Nebraska), diócesis conocida como la más activa del país. Jugó para el Instituto Pío X y la Universidad de Nebraska, experiencia que lo ayudó a entrar en el fútbol profesional (NFL) en 2012 con los Rams de los Ángeles. Es aquí donde gana el sobrenombre de «Greg the Leg» o «Greg la pierna», por realizar lanzamientos largos. Incluso sorprendió cuando hizo lanzamientos de 60 y 50 yardas en el mismo partido, siendo elegido en 2017 como el mejor en su puesto.
De convicciones fuertes
Este jugador es padre de 4 hijos a quienes considera como la mejor preparación psicológica, sobre todo en momentos tan importantes como la final de un partido. Es una persona con sólidas creencias religiosas:
«Los hijos te preparan, incluso mejor que las situaciones prácticas concretas, para todo lo que pueda suceder. Siempre pasa algo con ellos, así que mi mente está ocupada con esas preocupaciones más que con las preocupaciones del trabajo.»

Cree fielmente que los hijos son la consecuencia positiva del matrimonio: «La finalidad de casarse es educar bien a los hijos, primero darles la vida natural y luego darles la vida sobrenatural en la Iglesia.»
Zuerlein es alguien a quien le gusta leer mucho, sobre todo temas relacionados a la religión que le ayudan a refutar diferentes argumentos de los protestantes. Su último libro fue Four Witnesses, que trata de 4 santos de los primeros años del cristianismo: San Clemente Romano, San Ignacio de Antioquía, San Justino Mártir y San Ireneo de Lyon.
«Los escritos de los primeros líderes de la Iglesia después de los apóstoles son un buen dato para ofrecer a los amigos protestantes, que tienden a ver la historia como si en ella hubiese un salto de 1.500 años entre los apóstoles y los orígenes del protestantismo.»
«La Iglesia era católica desde el principio, siempre hemos sido una familia en la fe, guiada por obispos y sacerdotes que pueden trazar el origen de sus sagradas órdenes hasta los apóstoles, a su vez ordenados por Cristo. La sucesión apostólica significa la continuidad de la vida de Cristo en el mundo.»
También añade un argumento de peso contra la herejía luterana del Sola Scriptura (Solo las Escrituras, que niega la Tradición como fuente de la Revelación):
«El Sola Scriptura, es decir, la creencia de que la única regla de fe que necesita el cristiano es la Biblia, no se encuentra en la segunda generación de cristianos, ni en la primera. En cualquier caso, habría sido imposible seguir esa regla. Pues pasaron muchas décadas antes de que se escribiese el Nuevo Testamento y que luego fuese reunido en un canon por la Iglesia. Incluso cuando eso se hizo, el Sola Scriptura habría exigido que todos supiesen leer y que todos tuviesen un ejemplar de la Biblia impresa.»
Zuerlein no esconde sus opiniones. No tiene miedo de refutar a quienes no van a misa porque no les gusta el Papa Francisco, o porque dijo algo que no gustó, recordando que estamos llamados a creer en la Iglesia y en lo que ella transmite de generación en generación.
«Es una desgracia que el catolicismo no se enseñe con claridad, porque la gente está realmente confundida sobre los asuntos más básicos, incluso asuntos que no son específicamente católicos. A veces se presenta el aborto como un asunto entre varios, o incluso se lo pasa por algo, pero no tienes que pertenecer a la Iglesia para saber que matar niños está mal y que eso es más importante que otros asuntos.»
Amar a Cristo y a su familia
Para este jugador, el amor es importante sobre todo porque conlleva asumir obligaciones para demostrar ese amor a otra persona. Además, pensar más en el amor de Dios nos haría reflexionar mejor sobre los sufrimientos que pasó Jesús para salvar nuestras almas.
Asimismo, su familia es muy importante:
«Soy muy afortunado por tener padres que se tomaron la fe católica en serio. En nuestra familia quedaba claro que tenemos que hacer ciertas cosas para ir al cielo. La Iglesia está ahí de muchas formas para que podamos lograr ese objetivo. Así que de lo que se trata es de si queremos o no cooperar con la gracia que se nos ofrece a través de la vida sacramental y devocional de la Iglesia. Todo se centra en Cristo, se expande a través de María, José, los apóstoles, los ángeles, etc. Es lo que me enseñaron de niño, y ahora lo veo más claro.»
Nos deja esta importante reflexión:
«Para un hombre católico soltero, el objetivo más importante es llevar su alma al cielo. Pero el objetivo más importante para un hombre católico casado se extiende no solo a llevar su alma al cielo, sino también las de su esposa e hijos. Es casi como si, como resultado del amor compartido, fueseis como familia una sola alma.»
Fuente: Religión en Liberta





















