• Suscríbete
Oraciones y Pruebas de Dios
No Result
View All Result
domingo, marzo 29, 2026
  • Login
  • Misa Diaria
  • Buscador Misas
  • Adoración
  • Retiros
  • Consagraciones
  • Evangelio Día
  • Solicita Oraciones
  • Meditaciones
  • Oraciones
  • Testimonios

    Estas son 10 de las historias de conversión católica más inesperadas

    Testimonio de Nico “Logré perdonar con la ayuda de Dios»

    Testimonio de conversión de Jean-Yves – “Interiormente, gritaba al cielo»

    Testimonio de Sylvie y como el catecismo impacto su vida

    Testimonio de Sylvie – Redescubrió la fe al inscribir a su hijo en el catecismo

    Testimonio de Victoire – «Sin convicción, bebía un sorbo de agua de Lourdes todos los días en el hospital»

    Testimonio de conversión de Benjamín – «Ya no tenía un futuro posible»

    Testimonio de Mélanie – “¡Descubrí que Dios me amaba a pesar de lo que había hecho!»

    Testimonio de Claude

    Testimonio de sanación de Claude – “El alcohol fue mi compañero”

    Testimonio de Stephan – “Lo tenía todo para ser feliz, pero no lo era”

  • Libros
  • Misa Diaria
  • Buscador Misas
  • Adoración
  • Retiros
  • Consagraciones
  • Evangelio Día
  • Solicita Oraciones
  • Meditaciones
  • Oraciones
  • Testimonios

    Estas son 10 de las historias de conversión católica más inesperadas

    Testimonio de Nico “Logré perdonar con la ayuda de Dios»

    Testimonio de conversión de Jean-Yves – “Interiormente, gritaba al cielo»

    Testimonio de Sylvie y como el catecismo impacto su vida

    Testimonio de Sylvie – Redescubrió la fe al inscribir a su hijo en el catecismo

    Testimonio de Victoire – «Sin convicción, bebía un sorbo de agua de Lourdes todos los días en el hospital»

    Testimonio de conversión de Benjamín – «Ya no tenía un futuro posible»

    Testimonio de Mélanie – “¡Descubrí que Dios me amaba a pesar de lo que había hecho!»

    Testimonio de Claude

    Testimonio de sanación de Claude – “El alcohol fue mi compañero”

    Testimonio de Stephan – “Lo tenía todo para ser feliz, pero no lo era”

  • Libros
Oraciones y Pruebas de Dios
No Result
View All Result

Sarahí, la niña con cancer que logró la conversión de enfermos y doctores

CatolicoActivo by CatolicoActivo
14 marzo, 2026
in ¡Movilízate, evangeliza!
0
Sarahi niña con cancer
18
SHARES
100
VIEWS
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en TelegramCompartir en Whatsapp

A veces la fortaleza y la sabiduría aparecen donde menos se esperan. En el caso de Sarahí, una niña con cáncer de ocho años, su determinación y su alegría dejaron una huella profunda en quienes la rodearon. Su historia es un testimonio conmovedor de fe y esperanza en medio del sufrimiento. ¡Conócela en este artículo!

Descarga app de Banner Católico Activo

Sarahí ultimaba los preparativos para el gran acontecimiento. Era muy detallista, a pesar de sus cortos ocho años. Indicaría a sus padres qué cantos se escucharían y cuáles se bailarían, les pediría muchos globos e infinidad de sonrisas para ese día.

Le pediría a su madre que la arreglara muy bonita y que le pusiera el vestido con el que había hecho su Primera Comunión. Pero eso no sería lo único que les pediría en aquella sala de hospital. También deseaba que su féretro fuera totalmente blanco y que no hubiera lágrimas por su partida.

El matrimonio Xicoténcatl Ramírez había sufrido una gran pérdida veinte años atrás, cuando su hijo Roberto falleció en un accidente de moto. De aquel golpe, ni doña Leticia ni don Ricardo recuerdan demasiado. Solo que en aquel entonces se desconectaron de la realidad y únicamente deseaban morir. Un par de años después llegó su hija Rosario, y en 2007 serían bendecidos de nuevo con la pequeña Sarahí.

Durante años el matrimonio vivió feliz junto a sus dos hijas. Hasta que en enero de 2014 a Sarahí le comenzaron a aparecer ulceraciones en la boca y se le inflamaron las encías. La llevaron al médico, le diagnosticaron estomatitis y le recetaron enjuagues y antibióticos, sin que mejorara. Pronto llegaron las fiebres muy altas y un olor muy fétido en su boca.

La llevaron a otro centro de salud, donde le hicieron estudios de hematología y el médico les recomendó llevarla al Seguro para una atención más completa. La ingresaron en el Magdalena de las Salinas creyendo que tenía una bacteria, y dos días después la trasladaron al Hospital de la Raza.

Allí, los estudios de médula ósea confirmaron que Sarahí tenía leucemia mieloblástica aguda L5, una enfermedad muy agresiva. Los ciclos de quimioterapia requeridos eran tan fuertes que los médicos advirtieron a la familia que probablemente no sobreviviría ni al primero, y que debían hacerse a la idea de que moriría en dos meses como máximo.

El primer ciclo fue terrible. Sarahí estuvo 21 días en ayuno, sin tomar siquiera agua. Pero se sobrepuso. Y no solo eso: mostró a todos los niños, familiares y doctores que se podía vivir con alegría incluso siendo consciente de la propia enfermedad.

El poder de la oración

Cuando se repuso de aquel primer ciclo, comenzó a orar a Dios por todos sus compañeritos. Les enseñó a rezar, a alabar a Dios, a no dejarse amedrentar por el dolor. Tanta era su energía que los niños pedían que Sarahí los acompañara, porque donde ella estaba la vida se volvía alegría.

Pedía a Dios y a Mamita María por todos los niños, mencionando el nombre de cada uno. Los papás y los médicos se sorprendían por la fluidez y la belleza de sus oraciones, tan rápidas a veces que los presentes llegaban a pensar que oraba en otras lenguas. Cuando los niños entraban a un tratamiento doloroso, Sarahí les decía: «No lloren, pídanle a Dios. ¡No tengan miedo!» Era la frase que más se le oía.

Cuando le preguntaban cómo se sentía, invariablemente contestaba que bien y levantaba el pulgar para reafirmarlo. «Nunca renegaba de su enfermedad, e incluso llegó a agradecérsela a Dios, porque gracias a ese padecimiento conocía a muchas personas que le tenían cariño y a quienes consideraba también su familia», recuerda doña Leticia, su madre.

Una de las cosas más sorprendentes fue que la doctora Hernández, tras convivir un tiempo con Sarahí, pidió contactar con el sacerdote de su parroquia, el P. Daniel, para hacer su Confirmación en San Judas Tadeo. Desde entonces no pudo evitar enamorarse de cada paciente. Lloraba cuando alguno sufría. Hasta que finalmente dejó las tareas hospitalarias y se marchó a España.

Caso extraordinario

Los médicos llamaban a Sarahí «un caso extraordinario», porque jamás habían tenido una niña que se comportara así y llenara de alegría el hospital, ni que se sobrepusiera a ciclos de quimioterapia que muy pocos habrían resistido. Llegó incluso a salir del hospital por siete meses, durante los cuales hizo vida normal: iba a la escuela, asistía a Misa los domingos, a la Hora Santa los jueves y cantaba en el coro de niños. Sin embargo, un día recayó y volvió al hospital.

Las recaídas de la leucemia iban cobrando más fuerza. Había que decidir: cuidados paliativos o un doloroso trasplante sanguíneo de cordones umbilicales. Sarahí eligió el trasplante. Consiguieron dos cordones compatibles y en agosto la prepararon con tratamientos muy severos para limpiar la médula. Pero el día de la intervención, una varicela lo impidió. Era imposible operarla así. Entonces supo que pronto moriría.

No se deprimió. Pasó el mes de septiembre cantando, bailando, disfrutando de la vida y planeando su propio funeral. Después de una de sus crisis, dijo haber ido al cielo y haber visto a Cristo y a muchos ángeles, entre ellos a su hermano. A su regreso, le dijo a su madre que la había visto rezar un rosario tras la puerta del cuarto. Y era verdad. El último día, el médico le preguntó cómo se sentía. Ella pudo aún levantar el pulgar. El doctor se giró, porque se le saltaron las lágrimas, y se marchó.

La historia de Ana Karen

«Su hija tiene el síndrome Smith-Magenis debido a una anomalía en el cromosoma 17, que ocasiona dicha enfermedad. Este se descubrió hace once años. Por ser un síndrome nuevo solo tenemos dieciséis casos reportados en Estados Unidos; hay una pequeña biografía de cada caso. Esto significa que su hija nunca podrá ser una niña normal, tendrá que recibir educación especial, por su atraso mental no podrá asistir a escuelas regulares. Estas personas son hiperactivas, tienen problemas de conducta, conducta destructiva, atraso motriz y mental y se autolesionan. ¿Tienen alguna pregunta?»

Era su primera hija, y no habían podido disfrutar de la experiencia de ser padres primerizos. Pero por fin tenían lo que habían deseado desde los primeros días: un diagnóstico. Habían sido meses llenos de angustias, miedos, preocupaciones, desvelos y cansancio, con muy pocos espacios para la alegría y la paz. Una vida dura y fuera de lo normal.

María Guadalupe rezaba, pero no encontraba respuesta. «Ese Dios que desde mi infancia me inculcaron a amar, porque era bondadoso y justo, y dio su vida por nosotros. Pero en mi concepto de justicia, y conforme a lo que estaba viviendo, no me quedaba claro. ¿Dónde estaba ese Dios justo cuando le imploraba misericordia?»

«Crecí en un hogar en el que mis padres son piadosos y creyentes fervientes, aprendí que si pedía a Dios con devoción y fe me escucharía y ayudaría. Yo no esperaba que desapareciera el síndrome de mi hija, pero sí esperaba una mejor forma de vida para todos. Y hasta ahora la situación iba de mal en peor. ¡Dios aún no escuchaba mis súplicas! Había dejado de ser alegre, de tener paz y estabilidad emocional.»

Esto resultará familiar a cualquier persona que haya tenido un hijo con una enfermedad poco frecuente: un calvario de incomprensiones, dificultades, incertidumbres y temores que se suman a los propios de cualquier dolor físico o psíquico. A todo esto se añadió un nuevo embarazo, del que nació su segunda hija, Estefi, con plena salud. Fue un alivio y una alegría, pero también complicaba la vida y añadía nuevas dudas.

«Cuando Karen dormía, disfrutaba de Estefi jugando con ella y mimándola mucho. Era encantadora. Con ella aprendimos a valorar el desarrollo normal de un hijo. Como padres teníamos un ejemplo claro y muy valioso, las dos caras de la moneda. A las dos las adoramos, ambas nos necesitan mucho, cada una a su manera.»

«Fueron creciendo juntas, pero por caminos diferentes. Los logros de Estefi fueron dándose de manera natural, en cambio los de Karen a base de mucho esfuerzo y trabajo, con terapias y empuje. Cada uno de sus avances era un triunfo. Yo no podía dejar de hacerme mil preguntas que no tenían respuesta. Me parecía injusto, pero más que para mí, para ella: un bebé pequeño e indefenso marcado de esa manera desde su nacimiento. En el corazón de una madre es muy duro aceptar estas diferencias.»

Nuestro regalo a Dios

«En medio de estos sentimientos inicié mi búsqueda de la comprensión de Dios. Ahora sé que necesito pasar por varias pruebas para llegar a Él; estas pruebas son un medio para purificarme y forman parte de un aprendizaje necesario aquí en la tierra. El sufrimiento no conoce reglas. Dios nos mira a los ojos y dice nuestro nombre, así nos escoge.»

«Un hijo especial» es un libro que orienta e inspira a los padres que hayan recibido noticias similares. Una historia poderosa que invita a reflexionar sobre el plan de Dios para cada vida y la manera en que lo aceptamos.

«Hemos tratado personas de un gran valor que no hubiésemos conocido sin Karen. De alguna manera las pesadillas se convierten en enseñanzas. Si hubiéramos protegido al Gran Cañón de la erosión que lo creó, no veríamos la belleza de su contorno. No existe corazón desocupado, y de alguna u otra forma, todos somos lápices en la mano de Dios.»

«Me queda claro que cada uno tiene un destino y que existe una razón poderosa para ello. Venimos a este mundo para que, por medio del crecimiento y la purificación, podamos llegar a nuestro destino final, que es Dios, y la felicidad total. Sé que Dios no se equivoca. Solo Él, con su sabiduría y amor misericordioso, nos conoce y entiende.»

Sarahí, la niña que venció a la muerte con su alegría

Sarahí, una niña con cáncer de 8 años con leucemia mieloblástica aguda, llenó de alegría el hospital mientras luchaba contra su enfermedad. A pesar de los duros tratamientos, nunca se rindió y se convirtió en un ejemplo de fe y esperanza para todos. Incluso después de su muerte, su legado sigue inspirando a otros a enfrentar la vida con optimismo.

Oraba por todos y les enseñaba a tener fe en Dios. Su madre, Leticia, también encontró fortaleza en la fe, siendo parte de una conversión de enfermos que nadie esperaba. Sarahí recayó, una varicela le impidió el trasplante y supo que moriría. Disfrutó su último mes al máximo. Falleció en paz, rodeada de su familia y amigos.

Su historia es un ejemplo de fe, esperanza y amor.

Fuente: Desde la fe, Religión en Libertad

Previous Post

Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio

Next Post

La Nueva Era, una secta de cuidado

Next Post
Nueva era Reiki

La Nueva Era, una secta de cuidado

Formación por Monseñor Puente

1960-Santa Escolástica y San Benito. De la abundancia del corazón. Nos salvamos por la Iglesia

26 marzo, 2026

Artículos

Vamos a Medjugorje

Descúbre las apariciones de la Virgen de Medjugorje: Te llevamos hasta ella

11 marzo, 2026

Los hallazgos científicos que sugieren su autenticidad como reliquia de la Sábana Santa de Turín

20 septiembre, 2022
Pruebas de la existencia de Dios

Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)

11 marzo, 2026

Secciones

Una guía de moral católica

20 septiembre, 2022

No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.

20 septiembre, 2022
Esclavitud del orgullo San Bernardo

Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo

9 febrero, 2024

La Iglesia al fin de los tiempos

20 septiembre, 2022
  • Cuidemos la Casa Común
  • Club del Rezo
  • Dios para incrédulos
  • Los números de la Iglesia
  • ¡Movilízate, evangeliza!
  • Oraciones

Contactar: catolicoactivo19@gmail.com

  • Retiros Espirituales y Hospederías Monásticas
  • Consejos y Recomendaciones
  • Colabora con CatolicoActivo.com
  • Contacto
  • Suscripción

© 2026 JNews - Premium WordPress news & magazine theme by Jegtheme.

No Result
View All Result
  • ¡Movilízate, evangeliza!
  • Club del Rezo
  • Dios para incrédulos
  • Cuidemos la Casa Común
  • Actualidad
  • Los números de la Iglesia
  • Oraciones
  • Retiros Espirituales y Hospederías Monásticas
  • Consejos y Recomendaciones
    • Horario de Misas y buscador de Iglesias
    • Consejos para una vida Cristiana
  • Mensajes a la humanidad de la VDCJ
  • Colabora con CatolicoActivo.com
  • Contactar
  • Consagraciones
  • Misa Diaria
  • Buscadores de Misas
  • Adoración Eucarística
  • Retiros Espirituales
  • Evangelio Diario
  • Solicita Oraciones
  • Meditaciones
  • #21553 (sin título)
  • #21559 (sin título)
  • Libros

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In